Hinduismo Imprimir

Con el término hinduismo se intenta definir una compleja amalgama, formada a lo largo de milenios, de modos de entender la religión y la identidad, de creencias y prácticas que se ha desarrollado en la India desde una época muy antigua y difícil de determinar. Es la tercera religión del mundo en número de fieles. Otorgan una importancia notable a la herencia védica que toma su nombre de los Vedas, recopilaciones religiosas de escritos muy diversos cuyos niveles más antiguos de redacción superan los tres milenios. También es fundamental vivir de acuerdo al dharma, es decir, el correcto pensar y actuar en consonancia con la posición que en cada momento se tenga y del grupo familiar, profesional o social al que se pertenezca. En lo relativo a los especialistas en la religión, los brahmanes, en tanto que oficiantes de los rituales y conocedores de los textos sagrados, tienen un papel importante. En el hinduismo no se reconoce a un fundador determinado, aunque hay un gran número de sabios y maestros tenidos por vehículos privilegiados del mensaje religioso, además hay que tener en cuenta que no todos los grupos hinduistas reconocen las mismas autoridades ni dan importancia a los mismos mensajes religiosos ni a las mismas divinidades. Hay modelos hinduistas que proponen un politeísmo muy complejo, con millares de divinidades, tanto funcionales como locales o regionales, mientras que otros defienden que la multiplicidad de figuras divinas resumirían aspectos tenidos por los fieles por diversos de lo que no es, en última instancia, más que una única divinidad, denominada de múltiples formas. El hinduismo se caracteriza, por tanto, por su enorme diversidad, y en ocasiones las diferencias en los modos de entender la religión son notables entre personas de distintas procedencias sociales, geográficas o incluso entre familias.

Hay tres grupos principales del hinduismo actual que son los vaisnavas, los shaivas y los shaktas, a los que se añaden los nuevos hinduistas, que engloban tanto a los neovedantas, que son una élite minoritaria pero influyente en la India, como a los seguidores indios y occidentales de diversas vías espirituales y diversos gurús (maestros espirituales). Los vaisnavas se centran en Vishnú, los shaivas en Shiva, divinidad que se caracteriza por amparar a los renunciantes, que optan por buscar la liberación abandonando la vida común y optando por la ascesis. Los shaktas son los seguidores de la fuerza divina femenina (Shakti) que se personifica en las diversas manifestaciones de Deví (la Diosa). Los neovedantas son estrictos monoteístas, estiman que el Absoluto (el Brahmán u otros nombres que lo puedan denominar) lo contiene todo y no sería una divinidad personal ni asimilable a una forma específica (aunque algunos de sus fieles lo puedan entender como dios personal).

En la actualidad hay más de 800 millones de hinduistas. Si bien es una religión característicamente india, pues es en este país donde radica la inmensa mayoría de sus practicantes, ha habido hinduistas, desde épocas remotas, en otras zonas de Asia y en la actualidad hay minorías en Bangladesh, Pakistán, Sri Lanka, Malasia o Indonesia. Los movimientos migratorios han llevado también a un cierto número de hinduistas a vivir fuera de Asia, en América, Europa o África, en particular en Estados Unidos (donde hay cerca de un millón), Gran Bretaña (donde hay cerca de medio millón) y en los países de todo el mundo sobre los que gobernó el Imperio Británico, la potencia que dominó la India durante el siglo XIX y la primera mitad del XX (en particular en Sudáfrica donde hay medio millón). Son la religión mayoritaria en dos pequeños países de América: Guyana y Surinam. El proselitismo no suele ser habitual entre los hinduistas, que estiman que la religión es una más de las señas de identidad que caracterizan a quien ha nacido en una familia hindú. De todos modos, toda una serie de maestros espirituales hindúes han diseminado el mensaje hinduista fuera de los límites de la India desde el siglo XIX, en ocasiones ofreciendo formas de entender la religión adaptadas a la sensibilidad occidental que pueden parecer que se alejan de un hinduismo estándar, que, en todo caso, es difícil de definir y diferenciar de modo claro en el contexto de una religión tan diversa. Es notable en la actualidad la presencia, también en España, de seguidores de gurús (maestros espirituales) como Sai Baba, Aurobindo u Osho, entre otros, y de colectivos, que en ocasiones desean realzar su independencia frente al hinduismo estándar, como Brahma Kumaris, así como redes de centros como los Geeta Ashram. Por su parte destaca por su proselitismo activo el grupo Hare Krishna. Hay que tener también en cuenta el auge del yoga en Europa o América, que suele presentarse como una técnica corporal sin los valores religiosos que en la India resultan fundamentales, aunque también haya centros que planteen la enseñanza en una línea más religiosa, en particular a partir de cierto nivel de práctica.

En España el número de hinduistas originarios de la India no es comparable al de países europeos como Gran Bretaña, aunque su presencia es ya centenaria (en Canarias los primeros hindúes llegaron antes de 1880) e influyente. Hay comunidades hindúes en las Islas Canarias (las más numerosas de España), Ceuta, Melilla, la costa mediterránea y las grandes capitales, principalmente formadas por familias dedicadas al comercio; su número en general no debe superar en mucho las 20.000 personas. También hay pequeños grupos de conversos, Hare Krishna, Brahma Kumaris (muy implicados desde antiguo en el diálogo interreligioso), seguidores de diversos gurús (por ejemplo Sai Baba), entre otros movimientos de raíz hinduista, destacando que en ocasiones prefieran conformar una identidad independiente respecto de la tradición religiosa de la que surgen y prefieran no considerarse hinduistas. Hay también en España una tupida red de centros de práctica del yoga, aunque resulta muy excepcional que apuesten por una identificación religiosa de tipo claramente hinduista.

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